jueves, 11 de mayo de 2023

Hace 49 años Montoneros asesinaban al Padre Carlos Mugica.

 



El viernes, a ultima hora, entrego en la redacción del DIARIO "LA OPINIÓN" un articulo para reafirmar el liderazgo de Perón y explicar la apelación de LOS SACERDOTES DEL TERCER MUNDO, para que la juventud no se apartara del proceso justicialista. 


El padre Mugica pidió que no se postergara la publicación de ese articulo. Estas palabras fueron el ultimo testimonio periodístico de la posición del sacerdote:


"Con la doctrina de la Iglesia hemos sostenido que la violencia aneja a la insurrección revolucionaria puede, en algunas circunstancias y bajo precisas condiciones, ser legitima. Hoy son precisamente las circunstancias las que han variado fundamentalmente: el pueblo se ha podido expresar libremente, se ha dado sus legitimas autoridades, que van dando los pasos necesarios para la total institucionalización del país". 


"LA JUVENTUD ESTA EN UNA ENCRUCIJADA: OPTAR POR LA REVOLUCIÓN NACIONAL, QUE SE NUTRE DE NUESTRA ESENCIA CRISTIANA Y POPULAR..., U OPTAR POR EL SOCIALISMO DOGMÁTICO..."


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Libro La Historia de un clandestino AUTOR (MIGUEL BONASSO) P. 42




“Mi viejo tenia razón respecto a la filiación ideológica de los montoneros y el que me lo confirmo fue le cura CARLITOS MUGICA, uno de esos personajes mas destacado del extraño combo que se fue conformando en las oficinas 


de la revista EXTRA. Mugica tiene 40 años, conoce bien a esos muchachitos de 22 y 23, que fundaron Montoneros , porque hace seis años fue instructor de 


todos ellos en la Juventud Estudiantil Católica (JEC)


Caminábamos ayer por la afrancesada calle Copérnico en las cercanías de la casa de su padre, conservador ex canciller de FRONDIZI ,y de pronto el cura detuvo abruptamente la marcha, invirtió la lógica sacerdotal y me soltó una 


inesperada confesión:


“yo debería estar en Montoneros, porque me siento responsable del camino que tomaron estos chicos ¿te das cuenta? yo los forme en aquellas excursiones de scoutismo católico, yo los lleve a las villa de retiro, para que vean de cerca como vivían sus hermanos”... Se detuvo en la esquina y me dijo muy serio:

“pero no puedo estar ahí y por eso me separe de ellos hace tiempo, porque estoy dispuesto a que me maten pero no estoy dispuesto a matar”.


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DIARIO LA NACIÓN


domingo 12 de Mayo 1974




El padre Mugica que en los últimos años desarrollo su acción pastoral en las villas de emergencia, se inicio en ese que hacer como parte del equipo sacerdotal que fuera creado 1969, con la aprobación de monseñor Aramburuse hallaba enrolado en el movimiento de sacerdotes para el Tercer Mundohace dos meses, sus disidencias con los sectores de izquierda del movimiento villero se hicieron publicas. el 19 de Marzo ultimo publico con su firma un articulo en un matutino porteño, donde enjuiciaba severamente al marxismo y lo responsabilizaba del "ideologismo en que han caído los jóvenes peronistas casi al mismo tiempo, en nombre del grupo de sacerdotes que liberaba el padre Mugica, había hecho contactos en las mas altas esferas del gobierno para encuadrarse dentro de la ortodoxia peronista al final de sus días”.




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Diario La Opinión al día siguiente del asesinato Pág. 9




Un tramo dirigido a la juventud




Dice el padre Mugica: Somos conscientes que sin la juventudes proceso revolucionario impulsado por Perón ira al fracaso. Pero advierto a esta misma juventudes esta en una encrucijada: optar por la revolución nacional que se nutre de nuestra esencia cristiana y popular,,incorporando a las fuerzas del nuevo orden revolucionario, que como señalo el presidente Perdón que se oponen a las fuerzas del desorden...


"O hacerlo por el socialismo dogmático, es decir por un modelo ideológico colonial. En manos de una "ELITE CIENTÍFICA. Actitud que llevaa la dictadura del proletariado la que se convierte en dictadura SOBRE el proletario




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¿Quien mato al cura Mugica? HABLAN SUS ASESINOS 


REVISTA "MILITANCIA


" De Ortega Peña y Duhalde” Nº 31




Una foto del Padre Mugica vestido de gorila y detrás de una reja y a continuación el siguiente texto:


Dos mil años de política terrena ha enseñado mucho a la Iglesia Católica 


que es la negación del democratismo interno, sin embargo, comprendió hace muchos siglos, las ventajas de tolerar las distintas corrientes que se forman en u seno. A un ala conservadora y retrograda se opone siempre un ala liberal progresista. Una jerarquía pro-oligárquica, convive con sacerdotes del pueblo. Están los curas humildes y silenciosos, y están las estrellas publicitadas. A esta ultima especie pertenece CARLOS MUGICA, superstar. El padre Carlos (como lo conocen las feligresas de su antigua parroquia de Santa Elena), por el cura Mujica (como le dicen en los ambientes políticos) o Carlitos (como lo llaman los vecinos de Copérnico y Gelly Obes, (corazón del barrio norte), siempre ha sido un movimientista nato. Como queriendo resumir en su persona todas las corrientes internas de la iglesia, trata de ser al mismo tiempo un conservador-progresista, un oligarca popular, un cura humilde y bien publicitado. Un revolucionario y defensor del sistema. Y así le va con el resultado.


Lo dicho no es una acusación gratuita. Con su defensa apasionada del celibato eclesiástico y del acatamiento sin protestas a la jerarquía, es tolerado por, los pre-conciliares, como "un muchacho rescatable".


Su pertenencia al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, lo refiere a los sectores de avanzada. Su hábitat en el barrio note y sus amistades le permite no romper los lazos creados en su carácter de Mugica Echague. Su labor religiosa en la Villa Comunicaciones lo emparentan con el pueblo. Su condición de colaborador de Bernardo Neustadt en la revista Extra, le abre las puertas de la contrarrevolución, avalado por su circulo de relaciones (aunque a pedidos de alguno amigos como Hermes Quijada). Todo mezclado como en el poema de Guillen.




LA BIBLIA Y EL CALEFON, diría Discepolo. Ayer misa por Carlos Ramus, luego responso a Bianculli guardaespaldas de la UOM y hoy un oficio religioso para Isabelita (siempre queda la excusa que la religión no hace distingo políticos, como si el fuera el único cura de la aldea).


Como si fuera un corcho, siempre flotando aunque cambie la corriente. Montonereando en el pasado reciente, lopezrregueando sin empacho después del 20 de junio, Carlitos Mugica, cruzado de oportunismo, ha devenido en:" Depurador ideológico!"

Desde paginas de" MAYORIA" órgano de los ultramontanos Jacovelia con el mismo desparpajo con que escribía en "Cristianismo y revolución", pontifica sobre la "Alineación ideologista" de nuestra juventud. Con citas a Pascal y del burócrata Zorila, rebate en cuatro líneas a todo pensamiento revolucionario y termina preconizando "LA RECONSTRUCCIÓN MORAL DEL HOMBRE ARGENTINO"


Y si esto fuera poco, tiene la osadía de negar el aporte de la juventud que desde hace muchos años riega a diario con su sangre el suelo de nuestra patria dándole el siguiente consejo de pavo infatuado : que renuncie a buscar la revolución en los libros(y ascienda al pueblo asumiendo sus problemas reales(....")(Mayoria19-III-1974) por todo lo expuesto quede Carlos Mujica preso en la cárcel del pueblo, aunque se quede sin asistir al casamiento de la hija de Llambi con SERGIO patrón URIBURU

(al sábado siguiente ,lo asesinan!)




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PRENSA NACIONAL ALTERNATIVA


Sábado, 27 de Noviembre de 2004 00:25 Quien mato al cura Mugica?


REVISTA “MILITANCIA” EL MISMO ARTICULO 


Se observa una foto del Padre Mugica vestido de gorila, detrás de una reja y a continuación el siguiente texto: 


“Dos mil años de política terrena ha enseñado mucho a la Iglesia Católica que es la negación del democratismo interno, sin embargo, comprendió hace muchos siglos, las ventajas de tolerar las distintas corrientes que se forman en su seno. A un ala conservadora y retrograda se opone siempre un ala liberal progresista. ...... ETC. ETC..




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-Confesiones de un montonero-Eugenio Mondez


editorial: Sudanmericana/Planeta -11-1985


EL ASESINATO DEL CURA MUGICA


“Muchos militantes que sobrevivieron a aquello han atestiguado, además, que varios de los atentados contra sedes de agrupaciones adictas a la "M" fueron en verdad autoatentados cuyo propósito tendía a que no se alentaran esperanzas de un arreglo negociado "en" el peronismo. El mayor montonero Antonio Nelson Latorre, que se jacto en la ESMA de haber sido quien abatió al capitán Roberto Máximo Chavarri en Ezeiza (y no Horacio "Beto" Simona), afirmaba muy suelto de cuerpo que fueron montoneras las balas que desplomaron al padre Mujica en la noche del sábado 10 de mayo de 1974 a la salida de la capilla de San Francisco Solano.(1) Según el, el hecho se había justificado por la conducta que tuvo en el ultimo tiempo quien fuera fundador del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en la Argentina; se la evaluaba como próxima a López Rega, lo que podía despertar ilusiones contrarias a la política de ruptura con el justicialismo. Algo puede haber habido: en contraste con el resto de la prensa, el diario Noticias minimizo la cobertura del asesinato. Ante la protesta de lectores y de algunos redactores Firmenich publico cuatro notas apologéticas de Mujica que, de ser cierto lo de la autoria de su muerte, eleva a la esquizofrenia la hipocresía de la Conducción Nacional (CN). Sobre todo de Firmenich, que eligió a Mugica para bendecir la ceremonia de su casamiento.


¿Que podía negociar Mujica con el "Brujo" a quien recurría por sus villeros? "¿Galvanizaban la fuerza propia", matándolo? 


Texto del libro de Juan Gasparini: “Montoneros: final de cuentas”. Puntosur Editores. 1988, p agina 85 y siguiente.


El autor compartió prisión en la ESMA con el llamado “Pelado Diego” oficial montonero captado por los marinos.




(1) Antonio Nelson Latorre (el "Pelado Diego"), fundador de las FAP, a cargo de la columna Capital Federal de Montoneros; entrego a sus subordinados al ser secuestrado por efectivos de la ESMA el 13 de mayo de 1977. Volvió a la luz afiliado al "masserismo". Posiblemente se hizo orgánico del SIN (Servicio de Informaciones Navales) como Alfredo Máximo Nicoletti (“El Gordo Alfredo”) asesino del comisario Alberto Villar. Pertenecía al sector Inteligencia de la banda. El “Pelado Diego” estuvo con “Esteban” o “Profesor Neurus” (nombres de guerra del asesino Rodolfo Walsh) durante cuatro meses haciendo la “inteligencia previa” al asesinato del dirigente obrero José Ignacio Rucci.




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(*) Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe nació en Buenos Aires, el 7 de octubre de 1930. Fue el tercero de los siete hijos del matrimonio formado por Adolfo Mugica (ex-diputado conservador del periodo 1938-42, y ex-ministro de Relaciones exteriores del presidente Arturo Frondizi en 1961) y Carmen Echagüe, hija de terratenientes adinerados de Buenos Aires.


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CAFIERO CONFIRMA QUE AL P. MUGICA LO ASESINAN LOS MONTONEROS


En un reportaje televiso de una hora de duración por TN ('Tiene la palabra') el Dr. Antonio Cafiero hablando en ocasión del 17 de Octubre, contó que en el año 1974 cuando era Presidente de la Caja de Ahorro lo visito el padre Mugica quien, 48 horas antes de su asesinato, le fue a contar que estaba con miedo y que temía por su vida por reiteradas amenazas que había recibido y preguntado por Cafiero le dijo textualmente 'A mi me van a matar los Montoneros', y que las amenazas provenían de allí.


jueves, 16 de marzo de 2023

Se cumplen 51 años de esta carta de Juan Perón a Don Kurt Waldheim: "Como usted podrá apreciar, considero que los problemas de contaminación ambiental, despilfarro de recursos naturales, tensión internacional y la carrera armamentista son tan graves como interdependientes"

 



Carta al SeC. Gral. de la ONU 16 de marzo de 1972


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 16 de marzo de 1972 


A Su Excelencia 

el señor Secretario General de la 

Organización de las Naciones Unidas Don Kurt Waldheim 

Edificio de las Naciones Unidas Nueva York


Los graves problemas que acosan a la humanidad en este momento de la historia me han llevado a dirigir el adjunto Mensaje a los Pueblos y Gobiernos del Mundo, el que tengo el propósito de dar a publicidad el 23 del corriente mes. Deseo anticiparle su contenido en virtud de que vuestra importantísima misión en defensa de la paz y cooperación internacionales lo convierten en uno de los principales destinatarios de mi mensaje.


Como usted podrá apreciar, considero que los problemas de contaminación ambiental, despilfarro de recursos naturales, tensión internacional y la carrera armamentista son tan graves como interdependientes, y por lo tanto exigen una acción enérgica, inmediata y global. Me preocupa en particular el agotamiento de los recursos naturales en los países del Tercer Mundo, con las consecuencias que están a la vista y se hacen sentir principalmente entre los sectores más humildes de la población. En verdad, la selección natural ha sido convertida en un sofisma detrás del cual se ocultan una selección social y una selección internacional.


Entiendo que las Naciones Unidas deberían constituir el eje de cualquier acción internacional conjunta en este campo. A tal efecto sin duda será necesario crear nuevos organismos como el ya constituido para luchar contra la contaminación, y coordinar la acción de los mismos.


Deseándole éxito en su difícil misión, saludo a usted, Cordialmente,


Juan D. Perón


viernes, 15 de octubre de 2021

Se cumplen 76 años de estas sentidas líneas de Perón a Farrell: "Imaginará cuál ha sido mi dolor al ser detenido por su orden"

 Carta al Gral. Farrell 15 de octubre de 1945 



Escrito por Juan Domingo Perón. 


Isla de Martín García, 15 de octubre de 1945


A S.E. el Gral. D. Edelmiro J. Farrel


Mi General:


Imaginará cuál ha sido mi dolor al ser detenido por su orden después de los sucesos de estos días. Había esperado todo, menos una cosa así sin embargo. No sé de qué delito se me acusa y estoy pronto a responder cualesquiera que sea, pues delito militar han cometido los que exigieron mi renuncia, en tanto yo no creo que pueda configurarse en mi contra ningún delito como funcionario. Yo sólo he actuado en los cargos para los que fui designado, y en ellos estoy pronto, para responder de lo que se trate. Quiero que se sepa que a pesar de habérseme ofrecido asilo en embajadas, he rehusado hacerlo, pues no tengo de qué acusarme y puedo responder de cada uno de mis actos. Me encuentro incomunicado desde el momento en que fui detenido y alojado en esta isla en las mismas condiciones, sin saber a qué atribuirlo y sin que medie otra comunicación que la orden verbal que de su parte me transmitió el subjefe de policía, con el compromiso de la palabra de honor del Presidente, de acceder al pedido que le hiciera llegar, por intermedio del coronel Mittelbach, es decir, ser sometido a la jurisdicción militar.


Soy hombre duro, mi General, pero sensible; no me asusta mi situación, pero me ha herido profundamente que, después de haber dedicado mi vida al Ejército, y haber realizado el sueño de cincuenta años, haya sido entregado a la custodia de una institución que no es la nuestra.


Hubiera preferido ser fusilado por 4 viejos montañeses y no pasar por lo que estoy pasando. Si aún tengo derecho de gozar de alguna gracia, le ruego quiera acelerar mi retiro del ejército, que solicité el mismo día de mi renuncia. No sé si represento algo para los trabajadores, para el Ejército y para la aviación; los años lo dirán. Pero eso sí sé que quienes influenciaron en estos momentos, no pueden ser imparciales, porque son parte. Por eso si el delito de que se me acusa es civil, no se me puede someter al vejamen militar. Si me encuentro detenido a disposición del Poder Ejecutivo, creo tener los derechos elementales que me acuerda la ley.


Firmado: Juan Perón, Coronel.


lunes, 9 de marzo de 2020

Se cumplen 64 años de esta carta de Perón a Florencio Monzón




Carta a Florencio Monzón 9 de marzo de 1956

Escrito por Juan Domingo Perón.

República de Panamá, 9 de marzo de 1956

Sr. D. Florencio Monzón

SANTIAGO

Mi querido amigo:

En estos días he estado de mudanza de Colón a Panamá, es decir del Atlántico al Pacífico...

...Veo que las noticias allí menudean. Aquí también las recibimos, si bien un poco mas tardíamente y menos explícitas, a menudo desfiguradas. Por esas noticias se ve claramente que la maldita dictadura militar está pasando las de Caín y a fe que bien lo merece por salvaje y asesina.

Es necesario seguir dando fuerte con la resistencia pasiva pues ella es la llave de nuestra victoria y el "Tendón de Aquiles" de la dictadura. Intensificarla al máximo, haciendo que todos, en todas partes y durante todo el tiempo, realicen acciones destinadas a aniquilar a los enemigos mediante un desgaste decidido y eficaz. Usted verá que al final esa resistencia, si se ejecuta bien, será la clave del éxito. Es menester insistir en ella por todos los medios.

Algunos políticos de la oposición ya han tirado líneas para ver si yo, mediante un arreglo con ellos suspendería la resistencia. Eso quiere decir que la cosa va mal para ellos y bien para nosotros. Yo no les he contestado ni que sí ni que no pero, no soy hombre de hacer arreglos a espaldas del pueblo y cualquier arreglo de ese tipo no contará jamás con mi aprobación. Los sacrificios que ha sufrido ese pueblo le da derecho a que todos seamos con el leales y sinceros. La política no cuenta cuando de traiciones se trata. La primordial condición y la principal virtud de un político, como lo concibo yo, es precisamente la lealtad. Yo, además, no soy un político, por eso conservo sano aun el corazón al servicio del país y no de los intereses de nadie sea este quien sea o se llame como se llame...

...Me halaga que haya tantos chilenos peronistas allí. Quiere decir que la doctrina cunde y eso me gustaría porque yo quiero a los chilenos de corazón. Me parece que, con todos los defectos propios de todos los pueblos, son buenos y capaces. Creo que los chilenos tienen valores extraordinarios y que la necesidad los ha hecho luchadores, fuertes y sufridos, condiciones que harían un poco falta al pueblo argentino que, como producto de la abundancia, son un poco menos decididos y menos luchadores de lo que deberían ser. Por eso me gusta Chile y quiero a esa tierra que conozco y aprecio bien.

Sobre mi viaje a Chile no sé aún cómo lo realizaré y de instalarme allí oportunamente elegiría un lugar donde no perturbara y pudiera cumpla con mi misión. Quizá seria mejor en el sud o en el norte, porque de lo contrario debería dar muchos dolores de cabeza al gobierno de mi amigo el general Ibáñez. No sé en qué estado de espíritu se encontrará él Per0' tengo la seguridad que ayudará en lo que pueda, dentro de las limitaciones propias y naturales que su función le impone. Él ha sido exilado en Argentina y nunca dio que hablar con su conducta y su actitud. Yo deben observar allí la misma conducta...

JUAN PERÓN

lunes, 4 de noviembre de 2019

Se cumplen 188 años de la Batalla de La Ciudadela




La Batalla de La Ciudadela fue un combate ocurrido durante las guerras civiles argentinas, librado entre las fuerzas federales al mando de Juan Facundo Quiroga y los unitarios de Gregorio Aráoz de Lamadrid en las afueras de San Miguel de Tucumán, Argentina, el 4 de noviembre de 1831.


Antecedentes

La Liga Unitaria del Interior había durado lo que duró el mando del general José María Paz y la guerra civil iniciada en 1828 se acercaba a su fin. Con la prisión de éste en manos de los federales, Lamadrid retrocedió con su ejército de 1.500 desmoralizados soldados hacia Tucumán, su provincia natal, lugar donde sabría que podría recuperarse considerando que Córdoba era indefendible. A eso se sumaba la cercanía de Bolivia, cuyo régimen era favorable a su causa.

Mientras tanto, Quiroga recuperaba el poder en Cuyo con apenas 450 hombres, principalmente sacados de las cárceles y calles de Buenos Aires, aunque el reumatismo le impedía moverse con la debida rapidez. Pronto reunió en Mendoza un ejército 1.200 a 1.500 jinetes, 500 infantes, 200 artilleros y 4 cañones con los que decidió avanzar hacia Tucumán. El general en jefe de los federales, Estanislao López, ordeno a Balcarce retirarse con el grueso del ejército federal de Córdoba a Buenos Aires sin explicación. Quiroga quedaba sólo.

El ejército unitario estaba falto de buenos caballos, lo que hacía más lentos sus movimientos, siendo posible ser vigilado por Quiroga. A pesar de sus limitados recursos y las constantes desavenencias entre Lamadrid y el gobernador Javier López, ambos supieron olvidar sus diferencias y colaborar en la defensa de su provincia, de hecho, el gobernador quedara al mando de la división tucumana, una tropa de más de mil locales. El nuevo ejército organizado por los unitarios sumaba más de tres mil efectivos, para ello se trajeron armas desde Bolivia y se atrincheraron en La Ciudadela, fortaleza construida muchos años atrás por José de San Martín. Los gobiernos de las provincias de Salta y Tucumán habían sido los mejores aliados de Paz, las únicas administraciones unitarias anteriores a su llegada. Caído el resto del país en poder federal, ambas provincias del norte sabían lo que se les venía encima. Ayudados por el tradicional apoyo al centralismo unitario de parte del pueblo, prepararon su defensa y demostrarían ser huesos duros de roer.

Lamadrid rechazo los ataques de los santiagueños en Salta. Esto significo una preocupación tal para las autoridades salteñas que se negaron a enviar los 3.000 hombres que Lamadrid pedía desesperadamente de refuerzo. Además, López rechazó a Juan Felipe Ibarra y sus 1.500 santiagueños en Río Hondo el 20 de octubre, obligándolo a regresar a Santiago del Estero. Quiroga envió a su segundo, el coronel Juan de Dios Bargas, a enfrentar a los unitarios en Catamarca, pero éste fue derrotado en Miraflores. Entonces el mismo Quiroga se puso al frente de sus hombres y avanzó hacia Tucumán, persiguiendo a Lamadrid.

La batalla
El 3 de noviembre al mediodía hubo un principio de batalla en Famaillá, pero las tropas federales fueron detenidas por la espesa selva. A la mañana siguiente, ya en la Ciudadela, Quiroga dividió sus fuerzas en dos mitades y cada una en dos cuerpos, la izquierda, al mando del general José Ruiz Huidobro, y la derecha, al mando de Martín Yanzón y Nazario Benavídez, que serían después gobernadores de la provincia de San Juan. Las fuerzas de Lamadrid iban al mando de Javier López (ala izquierda apoyada en una zanja) y Juan Esteban Pedernera (ala derecha apoyada en La Ciudadela). En el centro tenía una nutrida infantería y tres baterías de artillería cuyo fuego causaría estragos en el enemigo. Otros coroneles destacados serían Juan Arengreen, José María Aparicio y José Félix Correa de Saá. La mayoría de la oficialidad unitaria era veterana de las victorias de Paz en San Roque, La Tablada y Oncativo. El plan de Quiroga era flanquear al enemigo con su superior artillería y rodear su bien posicionado centro.

La batalla se desarrolló durante dos horas y media, sin decidirse para ninguno de los dos bandos, y varias veces la victoria pareció a punto de declararse a favor la Lamadrid. Pero Quiroga traía personalmente de regreso al campo de batalla a cada regimiento que se dispersaba, y lentamente quedó claro que la victoria quedaría para las fuerzas federales ya que los subordinados del caudillo lo obedecían incondicionalmente. Por otro lado, los unitarios se celaban mutuamente, Lamadrid no tenía la autoridad como para hacerlos obedecer a todos y al final cada oficial hizo con su unida lo que quiso. En consecuencia, la ventajosa posición de los tucumanos, un cinturón de fuego formado por la artillería y la infantería atrincheradas alrededor del castillo, fue poco importante en el resultado. Quiroga cargo con sus tropas contra la artillería con la intención de neutralizarla. De los mil dragones a caballo que lo acompañaron en la batalla, sólo cuatrocientos sobrevivieron a las cargas contra un ejército muy superior, de las tres armas y perfectamente pertrechado. Finalmente, ordena a una de sus alas flanquear al enemigo y atacar la infantería de Lorenzo Barcala, obligando a su rival a usar todas sus reservas en contener ese ataque. Los infantes formaron un cuadro pero empezaron a caer ante sus enemigos. Entonces el riojano decidió encabezar el mismo una nueva carga apoyado por Ibarra y Reynafé, aunque serían necesarias dos horas para derrotar a los unitarios. Lamadrid achacó la derrota a las dudas que tuvieron algunos de sus coroneles al ordenárseles atacar, sobre todo Pedernera.

Los unitarios sufrieron un total de más de mil muertos y más de cuatrocientos prisioneros. La caballería escapo con sus oficiales a Salta, mientras la infantería -preparada por Paz en Córdoba- se rindió y paso a los federales. Unos treinta y tres oficiales unitarios capturados fueron ejecutados. Se desconoce el número exacto de muertos en el campo federal, pero fueron tal altas que toda posibilidad de invadir Salta quedaba descartada. Entre ellos estaba el coronel Bargas y otros tres oficiales. Como escribió Quiroga en el parte de la victoria:

Los enemigos han perdido hasta la esperanza de dominar a los pueblos, y entre los muertos, el coronel de artillería don Juan Arengreen, el del 5to, don José María Aparicio...

Desconfiando de Estanislao López, con su división menguada y temiendo sufrir como los españoles con la Guerra Gaucha si intentaba invadir Salta, Quiroga termino por renunciar al mando pero esto fue rechazado por sus superiores, Rosas y López. El gobernador salteño, Rudecindo Alvarado, pudo aprovechar la debilidad de su enemigo para acabar con él, contaba con armas, hombres y el apoyo boliviano pero tras enterarse del resultado de La Ciudadela supo que estaba sólo contra los federales e inicio negociaciones de paz.

Consecuencias

Lamadrid y la mayor parte de sus oficiales intentaron refugiarse en Salta, pero el gobierno provincial se negó a organizar un nuevo ejército para oponer a Quiroga, y debieron huir a Bolivia. La victoria federal terminó por varios años con los intentos del partido unitario de controlar la Argentina. A finales de ese año los aliados de Quiroga controlaron la provincia de Salta.

El 2 de diciembre, los gobernadores de La Rioja y Salta firmaron en Tucumán un acuerdo de paz, en el que la segunda provincia se comprometía a seguir políticas claramente federales y a pagar los costes de la guerra a la primera. El general Alejandro Heredia fue elegido gobernador de Tucumán, y por su influencia el gobierno salteño fue asumido por el federal Pablo Latorre; años más tarde, el mismo Heredia expulsaría del gobierno a Latorre. Gracias a la influencia de su gobernador, Tucumán no tuvo que pagar indemnización. Los dirigentes más destacados del partido unitario tucumano fueron obligados a pagar las contribuciones de guerra exigidos por Quiroga, pero éstos no fueron saldados en su totalidad debido a la amistad de Heredia y Quiroga. También la provincia de Catamarca fue obligada a pagar una costosa reparación por la guerra a los riojanos. Igualmente fue obligada a pagar la vecina de Santiago del Estero como muestra de la hegemonía que había conseguido Quiroga en el noroeste del país. Mientras sigilosamente Heredia extendía sus lazos a Catamarca y Santiago del Estero, pero con asperezas y lentitud se adhería a la Liga del Litoral de Rosas.

Los gauchos apoyaban a Quiroga y López, y estos por un juego de alianzas a Rosas, quien resultaba más un negociador que un guerrero (como se vio en Caseros). Tras la guerra se iniciaba un triunvirato entre los caudillos, pero tras la muerte de los dos primeros el porteño Rosas surgiría a finales de esa misma década como el amo absoluto de la Confederación.

Por esa época una comisión de salteños y jujeños llegaba a La Paz para solicitarle a Andrés de Santa Cruz su anexión a Bolivia, país mucho más estable en ese entonces que la confederación. Quiroga tuvo que mover los hilos de la diplomacia y sus influencias para impedir un conflicto en que el presidente boliviano intentara expandir sus fronteras sobre Salta y Tucumán, como venía planeándolo desde antes de La Ciudadela. Santa Cruz había declarado estar dispuesto a proteger una provincia «soberana e independiente», lo que hubiera sido la excusa para intervenir e invadir el territorio, sin embargo, la guerra que estalló en el Perú le obligo a cambiar de prioridades. Pero los conflictos entre ambas repúblicas no pararon durante la década.

Heredia veía la amenaza que se cernía sobre su provincia (además de Jujuy y Salta) y solicito constantemente apoyo político y militar a Rosas, pero aquel siempre desestimo el poder boliviano, aunque también estaba interesado en anexarse Tarija le movía más el deseo de enfrentar a los unitarios exiliados en Bolivia y que eran el principal apoyo a las ambiciones de Santa Cruz. Más interesado en la integridad nacional frente al expansionismo boliviano, Heredia mantendrá una política más tolerante con los unitarios, permitiendo incluso que lleguen al poder en Salta en 1835 a fin de negárselos como aliados a Santa Cruz. Esto motivara a Rosas a planear una expedición contra dicha provincia pero el tucumano lo convencerá de no hacerla. Aunque esta política no impedirá un intento de invasión de los opositores de Heredia a Tucumán un año más tarde con apoyo boliviano y unitario, el tucumano seguirá con su estrategia (Santa Cruz esperaba que dichos opositores, una vez en el poder, facilitarían su deseo de anexarse en noroeste argentino). Finalmente, para 1837 Heredia unificaría todo el noroeste bajo su poder, justo cuando estallaría el conflicto abierto contra Santa Cruz.

viernes, 23 de agosto de 2019

Perón les hablaba a los hombres libres de nuestra Patria




Quiero proclamar una vez más, a voz en cuello, para que lo sepan todos los hombres de la tierra: en nuestra República el hombre ha dejado de ser esclavo de la máquina; de instrumento se ha convertido en amo y cerebro; tiene todos los derechos inherentes a la condición humana y los deberes que le impone la convivencia en una sociedad democrática, en la que, ocupando la posición que a cada cual nos corresponde, tenemos todos exactamente las mismas prerrogativas y derechos.
Habla Juan Domingo Perón. Mensaje ante la Asamblea Legislativa. Mayo 1º de 1949.-

martes, 30 de julio de 2019

Hace 47 años Perón le escribía esta carta a Julio Jorge Greco




Carta al Sr. Julio Jorge Greco 30 de julio de 1972

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 30 de julio de 1972

Al Sr. Julio Jorge Greco

Secretario del Movimiento Nacional y Latinoamericano Buenos Aires

Querido amigo:

Hoy la Argentina está oficialmente ausente en la América latina, mientras poderosas fuerzas imperialistas buscan crear hegemonías inadmisibles y satélites privilegiados dentro de la región; triste espectáculo el de esta Argentina oficialmente ausente en el proceso emancipador de la América Latina, sobre todo si se la compara con aquella Argentina de veinte años atrás que, a pesar de estar hostilizada por poderosos intereses extrarregionales, dió importantes pasos para facilitar la unidad y liberación de la América latina, respetando siempre el principio de la no injerencia en los asuntos internos de otros estados.

Más triste aún es comprobar que los descendientes de aquellas fuerzas que en el siglo pasado se batieron en medio continente por la primera emancipación de nuestros pueblos, sean utilizados para arrojar al propio pueblo argentino, y que, desde la Patria de San Martín, haya quienes complotan contra el gobierno nacionalista y popular del general Velasco Alvarado.

Toda la América latina y en particular Hispanoamérica está reclamando la presencia oficial argentina en el proceso de unidad y emancipación continentales ¿Pero cómo vamos a tener participación en este proceso dentro de la gigantesca dimensión de la América latina, si nuestros gobernantes ni siquiera tienen resuelta con el Uruguay la delimitación de la soberanía sobre el Río de la Plata? Es absurdo que las Marinas de los descendientes de San Martín y Artigas se peleen para ver quién remolca a un barco que se está incendiando, en lugar de Cooperar estrechamente para apagar el fuego.

La Argentina y el Uruguay, ya mismo, deben resolver en la mesa de negociaciones todas las divergencias que existen entre ellos sobre el Río de la Plata o las 200 millas marítimas.

Lo importante es que los argentinos, defendiendo nuestros intereses nacionales vitales, pero con generosidad hacia los hermanos orientales, nos pongamos de acuerdo con ellos para que el Río de la Plata no se convierta en una cloaca promovida por nosotros o por terceros, y para impedir que modernos filibusteros vengan a operar dentro de nuestras 200 millas marítimas. Ningún barril de petróleo puede romper la unidad que nos impone nuestra común estirpe y nuestros comunes intereses vitales. En particular, la Argentina y el Uruguay, junto a los demás integrantes del sistema, deben exigir que la Cuenca del Plata sea utilizada en beneficio de todos y con el debido respeto de los intereses de todos. Además, ya, hay que hacer Salto Grande y El Palmar.

Esta ausencia oficial Argentina en el proceso de construir una nueva América latina es comprensible. Yo me pregunto ¿Cómo los gobernantes argentinos actuales van a promover la liquidación de las fronteras ideológicas afuera del país si las aplican adentro mediante la represión y la proscripción encubierta del mayor movimiento popular de toda la América latina? ¿Cómo van a promover afuera un régimen que se burla de los derechos humanos, y bajo cuya égida la mortalidad infantil ha dejado de ser un problema sanitario para convertirse en un genocidio colectivo? Dicen querer recuperar las Malvinas, pero ¿Qué han hecho para apoyar a Panamá a recuperar su canal, al que tan legítimamente aspira como nosotros aspiramos a nuestras Islas? ¿Cómo se van a ir a mostrar como nacionalistas afuera, si han permitido la desnacionalización de nuestras empresas, de nuestra cultura y hasta del aire que respiramos? ¿Cómo van a tener longitud de mira en su política latinoamericana quienes, con su miopía histórica, no se dan cuenta que hasta la propia existencia de la Argentina como Nación ya está amenazada?

Todo esto es lamentable pero pronto se terminará. La línea sanmartiniana se impondrá en las Fuerzas Armadas argentinas. Entonces el pueblo argentino verá fructificar su lucha para reimponer su soberanía, y habrá una presencia oficial argentina en la lucha por la segunda independencia de la América latina.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón

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